La Energía Geotérmica se basa en el aprovechamiento del calor del interior de la tierra, dado que a mayor profundidad existe mayor temperatura. La temperatura aumenta según el gradiente geotérmico, siendo este un promedio de 3º C por cada 100 m de profundidad.

Las áreas térmicas pueden ser hidrotérmicas o de roca caliente (HDR).

Las primeras contienen agua que se extrae directamente, puesto que están en roca permeable, cercana a la fuente de calor. Su capacidad se determinará en función de la temperatura del agua subterránea y la cantidad de agua existente.

Las segundas están formadas por roca impermeable que recubren el foco calorífico. Para aprovechar este último se perfora hasta alcanzarlo, inyectándose agua fría que es utilizada una vez calentada.

Aplicaciones

Las aplicaciones están condicionadas por la temperatura del agua.

A temperaturas altas, se aprovecha en Centrales Geotérmicas para producir energía eléctrica mediante ciclos de vapor y en los que la caldera es sustituida por intercambiadores de calor. A baja temperatura su uso es destinado a calefacción o producción de agua caliente para uso industrial, agrícola o residencial, bien mediante el uso de bombas de calor o mediante intercambiadores en el caso de existir mayores temperaturas.